La Agricultura Ecológica Urbana es como una semilla. Hay que plantarla con esmero y cuidarla con dedicación para que germine, crezca y dé frutos. Para quienes la practican y para los que se benefician de sus productos siempre ha significado mucho más que alimento para el estómago. También es alimento para el alma y motor de nuevos cambios personales, sociales y ecológicos.
Para nosotros la Agricultura Ecológica Urbana es una forma de vida y es una forma de comprender las relaciones urbanas que se establecen entre las personas y la naturaleza, que requiere de una diversidad de actividades que incluyen la producción y/o transformación inocua de insumos y productos agrícolas y/o pecuarios para autoconsumo o intercambio a través del uso de tecnologías apropiadas y procesos participativos, familiares y comunitarios, (re) aprovechando en forma eficiente y sostenible los bienes comunes globales y los insumos locales, respeta los saberes y conocimientos de las comunidades y culturas, activa la creatividad, fomenta la reconexión con la naturaleza y promueve nuevas culturas de vida.
Comprender a la Naturaleza y sus procesos puede ayudarnos a salir de la crisis civilizatoria en la que nos encontramos inmersos.
Los seres humanos actualmente somos expertos en muchas áreas del conocimiento, pero somos brutalmente analfabetos en relación a los principios que regulan el funcionamiento de la naturaleza, por eso vivimos en un conflicto permanente entre los sistemas humanos y el resto de los sistemas naturales.
La alfabetización ecológica es un proceso en el que se aprender a diseñar como lo hace la naturaleza. Es interpretar la vida como redes, flujos y ciclos. La alfabetización ecológica trata de desarrollar la habilidad de entender las múltiples interconexiones en los sistemas naturales que permiten que la vida prospere en la Tierra.
La alfabetización ecológica es comprender los principios básicos de la organización de la naturaleza y asumir un estilo de vida respetuoso de estos procesos, porque, finalmente, el desorden en el que vivimos es el reflejo de nuestra indiferencia y de nuestro propio desorden emocional y mental y de cómo asumimos nuestro lugar en el planeta.
En la Agricultura Ecológica Urbana y en la Alfabetización Ecológica se replantean valores sociales, políticos, económicos y ecológicos, se replantean los sentimientos y pasiones, sufrimientos y esperanzas, acciones y compromisos, conocimientos y saberes.
Promovemos la Investigación y Sistematización Participativa, en alianza con la academia, como espacio para el encuentro entre personas razonables porque despierta el asombro y la sed de reflexionar, entender, conocer, compartir y de convivir porque otro mundo es posible.
Como investigadores con legitimidad social insistimos en la necesidad de rescatar y reconocer la condición humana en todas sus dimensiones, sin desconocer la condición de ser senti-pensantes, de relacionar la locura con la sanidad, el amor, la creatividad, la poesía, la danza, la cultura con las múltiples formas de expresión y goce; además integramos recursivamente la indignación con la sabiduría construida en las propuestas y estrategias diseñadas para proteger y resignificar la vida de los pueblos que luchan por su dignidad y por el cuidado de la Madre Tierra.